Cómo aparecer en la primera página de Google: Guía para principiantes

Por lo general, todos los que nos lanzamos a la piscina de Internet, web mediante, lo hacemos con un único propósito: Que nos encuentren. Que cuando alguien nos busque en Google, aparezcamos. Y si nos busca por una palabra genérica, mejor que mejor. Pero somos exigentes. No nos conformamos con ser una parte de esos dos millones de resultados que aparecen en cada búsqueda. Queremos ir a lo grande: Queremos aparecer en la primera página de Google.

Suena bien, ¿verdad? Pero si llevas el tiempo suficiente con tu web activa (con uno o dos meses basta) te habrás dado cuenta de que esto no es tan fácil. No sirve con publicar tus servicios o volcar en tu página todo el catálogo de tu tienda y sentarse a esperar.

Aparecer en los diez primeros resultados de búsquedas es difícil, y requiere de un poco más de esfuerzo por tu parte. Pero tiene una recompensa: De pronto, empiezas a existir para miles de personas que buscan una empresa como la tuya cada día. Y lo mejor de todo, con una inversión mínima (o incluso cero, si te las apañas bien).

Como decía, posicionar tu web en el buscador más usado del planeta no es tarea fácil, y te va a llevar un tiempo. Por suerte, hay pequeños trucos para ir acelerar el proceso.

Para entenderlo un poco mejor, vamos a ver qué criterios sigue Google para ordenar sus resultados de búsqueda

Criterios de Google para aparecer en la primera página

Si has indagado un poco sobre este tema es posible que ya lo sepas, y si no, te recomiendo que estés sentado antes de leer esto: Que se sepa, Google emplea unos 200 factores para determinar el orden de las páginas en cada búsqueda. Esto significa que, cada vez que alguien hace una búsqueda, Google le hace unas 200 preguntas a tu web para saber en qué posición colocarla (si en la primera, en la tercera o en la vigesimoquinta página).

¡Espera, espera, no te vayas todavía! Sé que esto suena a locura: “¿Cómo me voy a poner a hacer 200 cosas en mi página? Me faltan horas!”.

Lo bueno de todo esto es que no todos esos factores cuentan igual. A la hora de posicionar tu página, a los que tienes que dedicarle verdadera atención es a estos ocho:

Palabras clave

Un término o términos concretos que aparecen a lo largo de tu página y que le dicen a Google de qué hablas en ella exactamente. Para que se entere bien, lo mejor es colocar las palabras clave en puntos estratégicos de tu página que veremos ahora.

Enlaces

Para Google, es importante que tu web esté enlazada desde otras páginas. Esto le dice que eres alguien a quien vale la pena prestar atención. Si la gente te cita, será porque dices algo interesante, ¿no?

Ojo, no te líes ahora a poner enlaces a tu web en todas tus redes sociales y en los comentarios de la primera página que veas. Te adelanto que eso no sirve de nada. Y desde luego, no se te ocurra comprar enlaces en cualquier directorio, eso a veces puede ser incluso más perjudicial que beneficioso.

Visitas

Esto es básico, y funciona como una bola de nieve: A más visitas recibas, mejor posicionada estará tu web en Google y más gente te verá.

Vale, sé lo que estás pensando: Si mi problema es que no aparezco en la primera página, puede que ni en la segunda, ¿cómo se supone que voy a tener visitas?

Tranquilo, hay maneras de compensar esta falta de visibilidad al principio para darle un empujón a tu posicionamiento. Más abajo te daré un par.

Contenido

El contenido es todo aquello que el usuario busca en tu página: artículos de texto, imágenes, vídeos… Google valora que todo lo que publiques sea original y atractivo.

Ten en cuenta que el número de visitas que reciba su página es importante, pero lo es aún más que esas visitas se queden mucho tiempo. Para que te hagas una idea, es preferible que en un mismo día entren en tu página cinco personas y cada una permanezca dentro dos o tres minutos, a que te lleguen veinte y a los diez segundos se salgan. ¿Imaginas por qué?

Las visitas largas son una buena señal, para ti y para Google. Significa que el contenido de tu web les ha parecido lo bastante interesante como para dedicarte unos minutos de su vida. Y si además en ese tiempo han navegado entre varias de tus páginas (por ejemplo, de la home a tu página de productos y de ahí al blog o a la sección de ‘Quiénes somos’), mejor que mejor.

La clave en todo esto, como te imaginarás, es tener un contenido interesante que llame la atención y haga que los visitatnes de tu web se queden.

Adaptabilidad a móviles

Google cada vez le da más importancia a que una web tenga versión móvil. Por ponerlo en palabras sencillas, significa que tu página tiene un aspecto en pantalla de ordenador y otro distinto en móviles (y otro en tablets, no nos olvidemos de los tamaños intermedios).

Si tu web no es adaptable, nunca va a aparecer en los resultados de búsqueda. Así de simple. Ni en la primera página, ni en la quinta.

Velocidad de carga

Otro factor que cada vez ha cobrado más peso: La rapidez con la que carga tu página. Es decir, el tiempo que pasa desde que pinchas en el enlace hasta que está visible el último detalle.

Piénsalo: ¿Nunca te ha pasado que has entrado en una página, has estado un rato esperando a que la pantalla dejase de estar en blanco, y al final te has desesperado y te has ido? Google sabe que una velocidad de carga lenta es poco agradable para los usuarios, y por eso evita mostrar en su primera página de resultados los sitios webs que tarden más de dos o tres segundos en cargar.

Arquitectura de la web

Este término hace referencia a cómo está hecho tu sitio web: si todas las páginas están enlazadas entre sí, a cuántos clics está cada página de la home… Este punto es tarea fundamentalmente del diseñador, que debe hacer un sitio web con una arquitectura optimizada para Google.

Antigüedad de la página

Este es el punto que más cuesta asimilar al principio cuando entramos a hablar de posicionamiento en Google: El tiempo que lleve un sitio web en activo determina cómo de fácil será que aparezca en las búsquedas.

Por así decirlo, si Google fuese el Titanic, aquí la frase sería “¡Mayores primero!”.

¿Significa eso que es imposible competir con webs más longevas que la tuya? Para nada (la antigüedad es solo uno de esos 200 factores que te decía). Pero sí debes saber que, si tu web  lleva tres meses o menos en funcionamiento, es casi imposible que alcance la primera página.

Esto se debe a que Google penaliza durante un tiempo a las páginas de reciente creación. Es como una especie de periodo de prueba para saber si el dueño de la web va en serio con ella o solo la ha creado por cumplir, y piensa dejarla en desuso.

Pasados esos tres meses, si has hecho las cosas bien con los consejos que voy a darte a continuación, el bloqueo se elimina y tu sitio puede empezar a crecer sin trabas.

8 + 1 técnicas para para aparecer en la primera página de Google

Una vez visto cuáles son los criterios principales que sigue Google para decidir en qué puesto de sus resultados coloca tu página, vamos a ver qué puedes hacer para ganarte un poco su aprecio y que te suba posiciones.

Cuida las palabras clave en cada página de tu sitio web

Una de las reglas básicas del posicionamiento en buscadores: si quieres que Google saque tu web en la primera página, tienes que dejarle claro de qué hablas en ella. Para eso están las palabras clave.

Para que entiendas mejor esta idea, te pondré un ejemplo: Una tienda online de bebidas podría tener, por ejemplo, una parte de su web dedicada específicamente a las bebidas isotónicas. En tal caso, querrás que tu página aparezca en los resultados cada vez que alguien haga una búsqueda relacionada. Por ejemplo, cuando alguien ponga en Google “bebidas isotónicas para deportistas”.

Aquí la palabra clave que utilizaremos será “bebidas isotónicas”: Este será el término por el que vamos a intentar posicionarnos.

Ahora bien, ¿cómo convencemos a Google de que, cuando alguien busque “bebidas isotónicas para deportistas”, debe mostrarle nuestra página? Si recuerdas, decíamos que hay unos puntos estratégicos en la página donde debes colocar tu palabra clave.

Vamos a verlos.

Título

El H1, o título principal de la página. En cada página de tu sitio web solo debe haber un H1. Si utilizas WordPress para editar tu página, el texto que pongas en el apartado “Título” aparecerá directamente como H1, por lo que no tienes que hacer nada más.

En la URL

La URL, por si no conocías el término, es esa línea de texto con barras inclinadas que metes en la barra del navegador. En este ejemplo, la URL de tu página de bebidas isotónicas podría ser algo como esto:

http://www.bebertedaalegria.es/bebidas-isotonicas/

Aquí lo importante es que entre las dos últimas barras inclinadas aparezca la palabra clave por la que quieras aparecer en Google. En este caso, como la página se centra en las bebidas isotónicas y hemos considerado que esa palabra es buena, la ponemos aquí.

Para modificar esto, si utilizas WordPress, puedes hacerlo desde donde editas la página, en el apartado que pone ‘slug’. Aunque por defecto el slug suele ser el propio título que hayas puesto para la página.

Descripción de la categoría

Imagino que dentro de cada apartado de tus productos o servicios tienes una pequeña descripción de lo que ofreces, ¿no? Algo que describa el tipo de producto y que incite a la compra.

Si no es así, deberías añadir algo inmediatamente. No hace falta extenderte mucho, pero que al menos tenga unas trescientas palabras, que es lo mínimo que Google pide para prestarle atención a una página de tu sitio web. Ahí, además debes añadir también tu palabra clave.

En este caso, la descripción podría ser algo como esto (pero un poco más extensa):

“Bebidas isotónicas para deportistas. No te quedes sin energías a mitad de entrenamiento. Bebidas aptas para reponer líquidos y nutrientes durante un esfuerzo físico importante”.

De este modo añades la palabra clave principal, “bebidas isotónicas”, y algunas relacionadas con la categoría (deportistas, entrenamiento, esfuerzo físico…).

Texto alternativo de las imágenes

Al subir una foto a WordPress, ¿te has fijado alguna vez en ese campo que dice ‘alt’? Ese es el texto alternativo: Lo que se ve cuando la imagen, por el motivo que sea, no se carga correctamente. También es la única manera que tiene Google de entender el contenido de la imagen.

Poner ahí tu palabra clave ayudará a que el buscador entienda mejor de qué trata tu página y la posicione más alto en los resultados de búsqueda. ¡Pero no pongas siempre la misma! En este caso, los ‘alt’ podrían incluir la marca de cada bebida: “bebida isotónica aquarius, bebida isotónica gatorade”, por ejemplo.

Hay algunos sitios más donde es importante colocar tus palabras clave, como en la metadescripción, pero de momento va bien con que tengas en cuenta estos apartados.

Ofrece un contenido interesante, ¡y propio!

Como te decía, la mejor manera de que un usuario pase mucho tiempo en tu sitio web es que le ofrezcas contenido interesante. Algo que lo enganche y lo invite a quedarse más de diez segundos.

Cuando hablamos de contenido, solemos pensar en páginas llenas de texto, como un blog. Buen, en parte, sí. Un blog en tu página corporativa es una buena forma de posicionarte para distintas palabras clave y hacer que el usuario se quede mucho rato en ella. Nada se agradece tanto como un artículo útil, bien explicado y ameno de leer cuando estamos buscando soluciones a un problema.

Pero al hablar de contenidos, el blog no lo es todo. En cualquier página de tu sitio puedes aplicar esta estrategia. Te doy un par de ejemplos:

  • Sección de productos: Ofrece descripciones llamativas que inviten a seguir leyendo. Incluye suficientes datos de cada producto para que el usuario no tenga que irse a otra página a buscarlos. Si vendes herramientas de carpintería, ofrécele todos los detalles técnicos y explícale qué usos puede darle. Un vídeo que acompañe a cada producto también contribuirá a que permanezca más tiempo en tu página (los fabricantes suelen hacer contenido promocional útil).
  • Quiénes somos: Ya te he hablado alguna vez de la importancia de tener una página de ‘Quiénes somos’ atractiva, que convenza a tus clientes de que tu empresa es la opción adecuada para solucionar su problema. Un texto de ‘Quiénes somos’ bien escrito llamará la atención del visitante y evitará que salga despavorido en cuando lea el típico “Nacida en 1972, la nuestra es la mejor empresa de…”. De paso, puedes añadir un vídeo de presentación en el que hables de tus servicios, o en el que muestres a tus empleados.

Te habrás dado cuenta de que el vídeo suele ser una buena opción para retener a tus visitantes: es llamativo a la vista y fácil de consumir, por lo que los usuarios suelen prestarle atención.

Los vídeos puedes cogerlos (siempre con permiso) de cualquier canal de Youtube. Pero el texto, ¡nunca! Jamás de los jamases debes copiar un texto de otra página web, con o sin permiso.

Muchas tiendas online cometen este error. Cuelgan un producto en su web y luego copian y pegan, palabra por palabra el texto descriptivo que tiene el fabricante en su web. ¡Es lo peor que puedes hacer!

Aquí ya no se trata de que sea o no aburrido; es que Google penaliza, y mucho, los textos duplicados. Si detecta que en tu página hay un contenido igual que en otra, puede bajarte mucho en el ranking de posiciones. Incluso, si hay demasiado copiado, puede llegar a vetarte la página por completo. ¡No te la puedes jugar así!

Basta con que escribas una descripción propia, aunque sea corta. Y por supuesto, nada de poner la misma entre las distintas secciones. No tienes que reinventarla entera, pero cámbiale las palabras clave al menos.

Date vidilla en redes sociales

Decíamos antes que las visitas que reciba tu web son importantes para determinar cómo de alto sale en los resultados de búsquedas, pero no se pueden conseguir visitas si no apareces en Google, ¿no?

En este sentido, las redes sociales son un apoyo tremendo. En paralelo a la creación de tu web, deberías tener perfiles de tu empresa en las principales redes sociales: Facebook, Twitter, Instagram, Linkedin… Cuáles utilices dependerá en gran medida de tu sector y, sobre todo, de cuáles usen más tus clientes.

Publicando de forma asidua en redes sociales puedes empezar a atraer usuarios interesados en tus productos o servicios, que desde ahí irán accediendo a tu web. Pero eso sí, es importante que publiques cosas interesantes de verdad para tus seguidores. Aquí no vale el autobombo: Usa vídeos, artículos propios y demás para atraer a tu público.

Pero por favor: Nada de vídeos de animalitos y frases inspiradoras. Salvo que tengas una tienda de animales o te dediques al coaching, ese tipo de contenidos lo único que hará será atraer público que no te interesa: sí, con el cachorrito que le ladra al espejo te lloverán los ‘likes’, pero en cuanto publiques algo sobre tu producto, se acabó. Eso no sirve absolutamente de nada.

Date de alta en Google My Business

Al leer el punto anterior tal vez hayas pensado: “Pero, Adrián, ¡si mis clientes no usan redes sociales!”. Es poco probable que sea así, puesto que Facebook, por ejemplo, tiene una penetración en España del 60%. Esto significa que más de la mitad de la población española tiene un perfil en esta red.

Ahora bien, puede ocurrir que tu público objetivo se encuentre en ese 40% restante, o que forme parte del sector que tiene un perfil abierto pero no lo usa. Puede ser.

En este caso, si tienes un negocio local, todavía te queda la alternativa de utilizar Google My Business.

Si bien lo denomino una alternativa, en realidad creo que se trata de una obligación en cualquier caso para un negocio con tienda física. Aunque tengas perfiles en todas las redes y una web que desborda visitantes, hazte una cuenta en Google My Business. En serio. Es gratis y ayudará mucho a que te encuentren.

¿En qué consiste? Básicamente, es la fichita con información de una empresa que aparece cuando buscas un negocio en una ciudad concreta. Por ejemplo, “pizzería Málaga”.

Para que tu empresa también aparezca aquí, tienes que darte de alta en Google My Business y rellenar los datos de tu empresa: horario de actividad, datos de contacto y localización, por ejemplo. Y también tu web. Así, cuando alguien busque una empresa como la tuya en tu zona, saldrás en los primeros resultados sin esfuerzo.

Consigue que te enlacen sitios de calidad

Este punto también es trabajoso, pero puede reportarle muchos beneficios a su web y acercarte a la primera página de Google.

Como te explicaba antes, no cualquier enlace vale. Tiene que ser de un sitio web con una temática similar a la tuya y estar en una parte importante de la página (nunca en los comentarios ni en el footer). Los enlaces en redes sociales tampoco cuentan para Google, aunque siempre son importantes porque redundan en más visitas para tu web.

Tienes varias opciones:

Publica contenido de calidad: La opción más evidente para lograr que te enlacen es generar algún tipo de contenido que valga la pena recomendar. Algo que haga que tus clientes digan “¡Wow!” cuando lo vean.

A ver, fácil, lo que se dice fácil, no es. Pero tampoco es tan difícil como crees.

Aparte de llevar un blog actualizado habitualmente (algo que te recomiendo de verdad si quieres posicionar tu web bien arriba), hay piezas informativas que puedes generar y que serán de mucha utilidad al usuario: Manuales, guías de uso…

Por ejemplo, en una tienda de decoración, a tus clientes puedes venirle muy bien una guía sobre cómo combinar los colores de los muebles, o qué piezas recomiendas en función del tamaño de su salón. Si cuentas con una agencia de diseño web, tus seguidores agradecerán contar con un manual en el que les expliques los requisitos de usabilidad mínimos de una web, o cómo gestionar las publicaciones de WordPress por sí mismos.

¿Pillas el concepto? Se trata de hacer un contenido extenso que responda a alguna de las preguntas habituales de tus clientes. Te aseguro que, si les sirve, estarán más que dispuestos a compartirlas entre sus conocidos.

Enlaces en webs de proveedores: A veces, las empresas proveedoras tienen un espacio en su web con la localización de sus distribuidores. Si es el caso de alguna de las empresas con las que trabajas, puedes pedirles que te incluyan en su directorio.

Enlaces pactados: Pero sin duda los enlaces de más calidad son los que están incluidos dentro de un texto. También son los más difíciles de conseguir, claro.

Algunas grandes empresas pagan bastante por publicaciones promocionadas en blogs o en medios de comunicación, pero en tu caso es probable que no puedas permitirte una inversión de este tipo. En su lugar, puedes contactar con algún blog de tu sector y ofrecerle algún tipo de acuerdo.

Un recurso habitual es enviar una muestra gratuita para que haga un artículo de reseña. De este modo, hablará sobre tu producto y te enlazará a ti dentro del texto. Algo tipo “Hoy os voy a hablar de esta bebida isotónica. Esta muestra me la ha enviado la empresa ‘Beber da Alegría’ para que la pruebe”.

Esta es, sin duda, una de las mejores opciones, pero ten en cuenta que no todos los blogueros están dispuestos a hacer una publicación de este tipo. Si rechazan tu propuesta, debes asumirlo con naturalidad. Y si aceptan, por supuesto, nada de poner condiciones: tú les envías una muestra para que hagan una crítica y te enlacen, no los fuerces además a que sea positiva. Si quieres asegurarte, envíale uno de tus productos estrella.

Los enlaces a los que Google presta atención para valorar tu sitio web son los que vienen de páginas con temáticas relacionadas con la tuya. Por ejemplo, si te dedicas a la venta de cámaras fotográficas, lo normal es que tengas enlaces en blogs de tecnología, no en un foro de carpinteros.

Una web pensada para el usuario

En este punto hay englobados varios factores de los que hemos visto antes. Todos ellos son responsabilidad directa del diseñador web. No obstante, es bueno que tengas claras estas buenas prácticas para poder determinar con criterio si tu web está bien hecha o no.

Lo primero es que tu página debe adaptarse a dispositivos móviles. Esto no es opcional. De entrada porque, si no, los clientes que visiten tu sitio desde su smartphone se irán desesperados. Y además porque si tu web no es adaptable, Google la ignorará completamente. 

Para comprobar si tu página funciona bien en dispositivos móviles, puedes utilizar esta aplicación de Google. Al introducir una URL, te dice si falla algo y qué es.

Otra opción más sencilla aún es entrar en tu página desde tu propio móvil y navegar un poco. ¿Se adapta bien? ¿Puedes moverte con comodidad entre los menús?

Otro punto importante es que tu página tenga una arquitectura sencilla: Olvídate de esos menús interminables, con categorías dentro de categorías dentro de categorías… Por ejemplo, imagina que en el ejemplo de la tienda online de bebidas, para llegar hasta las bebidas isotónicas hubieras tenido que pasar por todas estas páginas:

Página de inicio > Bebidas para tomar fuera > Bebidas sin azúcar > Bebidas con electrolitos > Bebidas isotónicas

¡Qué aburrimiento!

Aunque tengas más de mil artículos, ninguno de ellos debe estar a más de tres clics de distancia de tu home principal. ¿Te parece imposible? Échale un ojo a la solución que han encontrado en la web Zalando:

 

Por último, recuerda siempre que todo tu sitio tenga una velocidad de carga decente. Si alguna de tus páginas tarda más de tres segundos en cargar, es muy probable que jamás logre acercarse a las primeras posiciones de Google. Y además los visitantes que entren en ella acabarán cerrándola por aburrimiento.

Para saber si tu web está bien pensada, pídele a un conocido que navegue por ella. Alguien que no haya entrado nunca y no se la conozca. Dile que busque un producto concreto de tu catálogo. ¿Cuánto tarda en llegar?

Invierte en Google Adwords

Habrá veces en las que no puedas esperar seis o siete meses a que tu estrategia de posicionamiento SEO empiece a dar resultados. Lo que hacen muchas webs, sobre todo las que acaban de arrancar en Internet, es destinar una parte de su inversión para publicar anuncios en Google Adwords.

El sistema de publicidad de Google es la herramienta idónea para darle un empujón al posicionamiento de tu web con un gasto mínimo. Los anuncios de Adwords aparecen siempre por encima de los resultados de búsqueda normales. De este modo puedes ir consiguiendo visitas pagadas (solo pagas cuando hagan clic en el anuncio) hasta que tu web se levante y consiga salir en la primera página de Google por sí misma.

Date de alta en Search Console

Esto, más que una técnica, es un pequeño truco, pero ayuda.

Cada día nacen cientos o miles de webs de todos los sectores que se suman al espacio digital. Google es inteligente y casi omnipresente… Casi. Siempre puede haber alguna que se le escape y no la revise.

Si a tu web le ocurre eso, olvídate de todas las técnicas de posicionamiento: Es como intentar llamar la atención con señas de alguien que está de espaldas.

Por suerte, Google ofrece un sistema para evitar esta situación: su herramienta Search Console. Una plataforma gratuita para dueños de webs con la que te recomiendo que te familiarices, porque puede ayudarte muchísimo a subir posiciones.

Ya entraremos con más detalle a ver cómo funciona esta herramienta. De momento, con lo que quiero que te quedes es con las opciones que están dentro del menú de Rastreo.

Antes de nada, quiero que hagas una comprobación: Vete a Google y escribe “site:” (sin las comillas) seguida de la URL principal de tu web. Por ejemplo:

site:http://adrianmedina.es/

Si tu web está correctamente registrada por Google, tiene que salirte algo como esto:

site-indexado

Si es así, sáltate este punto: Todo funciona correctamente.

En cambio, si aún no la ha detectado, lo que verás es esto:

site-no-indexado

Aquí sí que tienes que hacer algo. Básicamente, Google no tiene ni idea de que tu página existe.

¿Cómo lo solucionamos? Lo primero es hacerte una cuenta en Search Console y vincularla a tu web (si no te apañas, pídeselo a tu diseñador web). Una vez dentro, vamos al Panel de Control.

En las opciones de menú “Rastreo” verás una que dice “Explorar como Google”. Esto hace que el robot del Google entre en tu página y la examine. Es como darle un toquecito en el hombro a esa persona que te daba la espalda para decirle “¡Eh! ¡Que estoy aquí!”. Eso sí, luego te queda convencerle con todas las técnicas que hemos visto. Pero al menos ya sabe que existe y te va a prestar atención.

Este truco también sirve para cuando crees una página nueva dentro de tu sitio.

Por ejemplo, imagina que después de un tiempo con tu tienda online de bebidas, añades una nueva categoría de producto que es “Tés e infusiones”. La creas, subes todas las fotos y la información de los tés… Pero aunque forme parte de tu sitio, quizá Google no se dé cuenta de que está ahí. Para él, será como si tu web no hubiera cambiado.

Google rastrea periódicamente cada página para percatarse de cambios como este, pero de nuevo, no está de más darle un toquecito. El sistema es exactamente el mismo.

Por si te quieres cerciorar de que esta nueva página está ya rastreada, lo que tienes que hacer es poner su URL como hemos visto antes. Sería algo así:

“site:http://bebertedaalegria.es/Infusiones-y-tes/”

1 último tip para posicionar tu página web

Hay un consejo más que quiero darte, y es… ¡Paciencia! Ni más ni menos. Lo siento si te esperabas un último truco mágico que hiciera más fácil todo el proceso, pero me temo que eso no existe.

El SEO tarda. Y tarda aunque tu web tenga siete años o veinte. Si nunca has trabajado el posicionamiento en Google con ella, va a llevarte un tiempo que funcione a pleno rendimiento. Tal vez no un año, pero al menos tendrás que esperar unos tres o seis meses hasta empezar a ver resultados de verdad.

¿Crees que no vale la pena? Bueno, puede ser. Pero entonces no habría cada vez más empresas invirtiendo en ello, ni más agencias que ofrecen servicios de SEO, ¿no?

Ten en cuenta que lo bueno de posicionarte en la primera página de Google no es solo que sea gratis (económicamente hablando), sino que además llegas a usuarios que están buscando un producto como el tuyo. Son clientes potenciales con una necesidad clara, que quieren una solución.

¿Es la manera más sencilla? Desde luego que no. Te será mucho más fácil poner un anuncio en Adwords y pagar mensualmente para que se muestre según las búsquedas que haga el usuario. Pero eso ya implica un gasto extra (pequeño, pero existente), en publicidad.

Como te decía, eso está bien al principio, y luego con campañas puntuales, pero si lo que quieres es tener una visibilidad sostenible y que no te esté costando dinero, lo mejor es ir trabajando en paralelo el posicionamiento. Así, tu web cada vez estará más arriba, hasta llegar a la primera página de Google por sí solita, y dependerás menos y menos de la publicidad pagada. Parece un buen trato, ¿no?

¿Qué te parecen estas técnicas para aparecer en la primera página de Google? ¿Habías utilizado alguna de estas técnicas? Cuéntamelo en los comentarios.

 

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