Qué secciones tiene que tener una web de empresa para triunfar

La elección de las secciones de una web de empresa es una de las partes más importantes de su planificación. Aspectos como el diseño son importantes, pero sin un contenido acorde, de nada sirve tener la web más atractiva de toda la red.

A estas alturas, no dudo de que eres consciente de lo importante que es tener una web corporativa para captar clientes para tu negocio. Pero eso solo se consigue con una estructura web bien pensada.

Si quieres que tu web realmente se convierta en un imán de nuevos clientes, estas son las secciones mínimas que tienes que incluir.

Secciones imprescindibles de una web de empresa

Página de inicio

Normalmente conocida como ‘home’, es la página principal de tu sitio web. Por ejemplo, la home de mi página sería «http://adrianmedina.es».

La home condensa en un mismo lugar toda la información de tu web corporativa. Es lo primero que van a ver tus potenciales clientes cuando entren a tu página, y el lugar donde decidirán si quieren saber más de ti o buscar otra empresa. Es como la fachada de tu negocio: ya puedes tener la tienda mejor decorada del mundo por dentro, que si tu escaparate es una pared blanca con tu nombre pintado en graffiti, nadie se va a atrever a entrar.

Por tu página de inicio pasará casi el 100% de las visitas a tu web. Cuando lleves un tiempo y tengas más páginas posicionadas en Google, es probable que ese porcentaje disminuya, pero te aseguro que rara vez bajará del 50%. Con esto te puedes hacer una idea de lo importante que el contenido de este apartado.

¿Qué tienes que poner entonces? Lo que hacen muchas empresas es arrancar con una imagen grande de fondo y una línea descriptiva de su negocio. Una frase corta que explique a qué se dedica tu empresa. De este modo el visitante a tu sitio web sabe qué esperar de ti y si eres lo que estaba buscando.

Esta primera frase es la que va a conseguir enganchar (o espantar) a tus visitantes, así que tiene que ser atractiva. Por ejemplo, si tu empresa se dedica a la reparación de juguetes viejos, no te definas solo como “Taller de juguetes antiguos”. Prueba con algo más evocativo: “Devolvemos a la vida a tus viejos compañeros de juegos”. Más adelante podrás explicar en profundidad qué es lo que haces.

En la home tienes que incluir también una descripción de tus servicios o tus productos. Ojo, eso no significa que tengas que explicar cada detalle. Para eso están otras secciones de tu web de empresa, como la de “Productos/Servicios”. Aquí basta con que indiques las dos o tres categorías principales de tus productos o los servicios que ofreces.

Si cuentas con esta información, puedes añadir en esta parte de tu página corporativa un espacio con testimonios de clientes.

Quiénes somos

El nombre lo dice todo. En este apartado no se trata de hablar de lo que haces, sino de quién eres.

Esta sección es, posiblemente, una de las infravaloradas, y en muchas webs de negocios vemos que la atención que se le dedica a redactar una presentación en condiciones es muy escasa. Y ya te lo adelanto: es un error garrafal que puede costarte más de un cliente.

Tal vez un visitante de tu web le parezca que ofreces una propuesta atractiva y esté pensando en contratarte o en comprar alguno de tus productos. Pero si no te conoce de nada, puede que tenga dudas. ¿Se puede fiar de ti?

En estos casos, suelen acudir a la página de “Quiénes somos” para saber un poco más de ti. Y un texto cercano y bien pensado puede hacer que acabe confiando en tu negocio.

Aquí, de nuevo no debes cometer el error de muchas empresas. No se trata de explicar la historia de tu empresa a secas: Tienes que narrar algo que emocione.

Esto puede sonarte difícil, así que voy a darte un consejo: utiliza tus valores diferenciadores. Si llevas un tiempo con un negocio abierto, habla de tu experiencia en el sector; si acabas de empezar, explica lo que te ha llevado a montar tu propio negocio y lo que sabes hacer.

Por ejemplo, si tienes una empresa distribuidora de maquinaria industrial, es posible que la descripción de tu negocio se parezca a esto:

“Empresa fundada en 1968, dedicada a la venta de maquinaria industrial al por mayor. Especializada en maquinaria de carpintería y metalurgia”.

Mejoraría mucho si lo hicieras así:

“Somos especialistas en maquinaria industrial. Llevamos desde 1968 trabajando para ofrecerte las mejores herramientas para tu negocio”.

De este modo muestras más cercanía con las personas que acuden a tu web, sin dejar de destacar tu experiencia ni a qué te dedicas.

Servicios/Productos

Uno de los contenidos que tiene que estar sí o sí en una web empresarial. Da igual que tengas una empresa de pintura o que vendas alfombras: tus clientes necesitan saber qué les estás ofreciendo.

En función de si tu negocio es una tienda o una agencia de algún tipo, esta sección de tu web será bastante distinta.

En el primer caso, lo ideal es que muestres todo tu catálogo, o al menos una parte representativa. Esto significa que, si tienes una tienda de muebles, deberías poner una foto de cada uno y sus características. Aunque te suene pesado (sobre todo cuando arrancas la web), ver una foto del producto concreto le aporta más confianza a tu posible cliente.

Con un catálogo muy extenso, es fácil que los visitantes a tu sitio web se líen. Debes organizar tus productos por categorías intuitivas. Por ejemplo, si en tu tienda vendes productos de ropa, algunas posibles categorías son “Calzado, Pantalones, Camisas” y demás. También puedes dividirlos según la temporada o incluso la utilidad (“Ropa deportiva, Formal, Informal”). Todo depende de qué división le resulte más comprensible a tu cliente.

Independientemente del tamaño de tu catálogo, lo ideal en esta sección es que ningún producto esté a más de tres o cuatro clics de distancia. Tu web no puede convertirse en una muñeca rusa, con un montón de niveles. Es mejor poner muchos productos ordenados en una misma página.

En el caso de la empresa de ropa, la categoría “Calzado mujer” puede contener en una misma página todo el calzado organizado en desplegables. Esto lo desarrollaré con más profundidad en un próximo artículo.

Contacto

Hay bastantes empresas que se limitan a poner un correo o un teléfono en la cabecera de la web o abajo del todo. Eso está muy bien, pero aparte, te recomiendo que tengas un apartado de contacto en tu web de empresa.

¿Por qué? Porque es más visible y más cómodo. Una pestaña que diga “Contacto” en la barra de navegación destaca mucho más. Si el visitante de tu página quiere preguntarte algo, sabe dónde tiene que dirigirse.

Poner un formulario no cuesta nada, y le permite a tu potencial cliente enviarte un mensaje sin salir de tu página. Un formulario es lo mínimo que tienes que tener en tu página de contacto. Existen muchos plugins para WordPress que integran esta función.

Aunque parezca redundante, te recomiendo que indiques también un email en tu página de contacto. Habrá clientes que quieran poder escribirte un mensaje cuando quieran sin acceder a tu web. De este modo, les ofreces las dos opciones.

De paso, también es recomendable poner un teléfono para clientes que necesiten una respuesta inmediata. Si no tienes un móvil de empresa es probable que te dé reparo poner tu número a la vista en Internet, pero te recomiendo que lo hagas.

Blog

Es, con creces, la sección más difícil de mantener de cualquier web. Requiere un trabajo constante de actualización, y al principio puede parecerte un esfuerzo innecesario. Nada más lejos de la realidad: un buen blog va a lograr que tus clientes encuentren tu página de empresa cuando hagan una búsqueda en Google.

Ten en cuenta que muchos usuarios no buscan un producto específico, sino que a veces hacen preguntas. Por ejemplo, para una empresa de material eléctrico, sus usuarios buscarán a menudo en Google qué tipo de bombilla gasta menos (halógena, LED…). Si haces un artículo desarrollando este tema en tu blog y comparando las ventajas e inconvenientes de cada tipo de bombilla, los usuarios llegarán a ti y te tendrán en cuenta cuando necesiten uno de tus servicios. Además, en el propio artículo puedes incluir una llamada a la acción (un botón, una frase llamativa) que los incite a comprar directamente.

Un blog bien hecho requiere bastante trabajo, pero los resultados son difíciles de igualar (salvo que inviertas en publicidad online). Muchas empresas recurren a servicios de redactor externos que generen contenidos para su web.

Preguntas frecuentes

Añadir un apartado de preguntas frecuentes en tu web tiene varias ventajas. La primera y más evidente es que los clientes que lleguen a tu web con una de las dudas que incluyas en esta sección, agradecerán encontrar la respuesta directamente. Esto además te ahorra a ti tiempo para dedicarlo a otras funciones.

El apartado de preguntas frecuentes también puede ser un aliado en el SEO. Habrá preguntas que tus potenciales clientes hagan en Google pero que no tengan suficiente importancia para hacer una entrada de blog respondiéndola. En estos casos, incluirlas en esta sección de tu web de empresa te permite aparecer en estas búsquedas.

Las preguntas frecuentes que debas añadir en esta sección de tu web empresarial dependerán en gran medida de las que tus clientes te hagan a ti. Si acabas de abrir tu negocio, es posible que aún no tengas claro cuáles son.

Sin embargo, hay algunas que suelen ser comunes a cualquier sector. En el caso de una tienda online, la información mínima que tus clientes esperan encontrar en tu página es “¿Qué métodos de pago aceptas?” o “¿Adónde envías tus productos?”.

Si tienes una agencia de diseño web, por ejemplo, una pregunta frecuente en Google es “¿Cuánto cuesta hacer una web?”. Puedes aprovecharlo para incluir esta pregunta en tu apartado de Preguntas Frecuentes y desde ahí redirigir a los visitantes de tu web a tu apartado de Precios.

¿Y tú, tienes todas estas secciones en tu página de empresa? ¿Hay alguna que eches en falta? Déjamelo en los comentarios.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *